Archivo de la categoría: Romántica

Yo antes de ti

yo antes de ti

Algunos libros sirven para entretener, otros para enseñar, otros para sentir, para temer, incluso olvidar, pero hay muy poquitos que te arranquen el corazón del pecho, hagan un revuelto con tus entrañas y vuelvan a colocarlo todo en su sitio (aunque tú sabes que nunca más volverá a estar igual).

Eso es “Yo antes de ti”. Una mano que te agarra el estómago y te hace sentir cosas que no sabías que tenías dentro.

No me gustan las pasteladas, y no soy muy dada a las historias de amor en los libros y mucho menos a los cuentos de hadas, pero ésta es distinta. Va mucho más allá del amor y de la existencia, más allá de la felicidad y de todo aquello que pueda alcanzarse con las manos.

Yo antes de ti es la historia de amor entre Will, un joven que lo ha tenido todo y ahora se encuentra postrado en una silla de ruedas, tetrapléjico tras un desgraciado accidente de moto, y Lou, una chica sencilla y alegre que vive en el seno de una familia humilde.

Ella ha perdido su trabajo en una cafetería y, como último recurso, encuentra el anuncio de la madre de Will: se necesita cuidadora. Tras algunas dudas accede, sin saber que ese nuevo trabajo cambiará su vida para siempre.

Lou tiene una misión: conseguir en seis meses que Will se replanteé su decisión de no querer continuar viviendo.

Emotiva, sencilla, una historia de las que te atraviesan la piel y llegan hasta lo más profundo de uno mismo. Una obra que te hace replantear y valorar muchas cosas acerca de la vida.

Porque, curiosamente, a veces, la vida no es lo más valioso que tenemos en la vida.

Yo antes de ti fue publicada en Reino Unido en 2012 y desde entonces se ha convertido por méritos propios en un best seller de los que hacen historia.

Su autora, Jojo Moyes, escribió una segunda parte titulada “Después de ti”el pasado 2015.

El próximo 1 de julio de 2016 se estrenará en la gran pantalla española la adaptación cinematógrafica de esta gran novela que tocará el corazoncito de todo el que se atreva a introducirse en ella.

Simplemente maravillosa y eternamente recomendable.

Valoración: 9/10

La Reina del Azúcar

Antes de empezar a reseñar este libro, quiero darle las gracias a su autora. Allá donde esté y si algún día lee estas palabras: GRACIAS. Gracias, Dolores García Ruiz, por existir y gracias por haber construido una de las historias más bonitas que he leído nunca.

la reina del azucarCuando llegó a mis manos La Reina del Azúcar, acababa de leer La Canción de los Maoríes y
tenía el listón tan alto que pensé que ninguna otra novela que leyese recientemente iba a superarlo. ¡Cuánto me equivocaba pensando eso! Por suerte, llegó Inés Belmonte conquistando mi corazoncito literario.

Sinopsis: El cuaderno que contiene las memorias de Inés Belmonte aparece de forma misteriosa entre los papeles entre documentos confidenciales de un archivo militar en Melilla. El juez Prieto abre una investigación, mientras el comandante Fonseca, fascinado por el contenido de los recuerdos de esta mujer, tiene una misión: encontrar en el archivo de la Comandancia el original del Tratado de límites, y evitar una guerra entre España y Marruecos.

Inés, más conocida en su ciudad como La Reina del azúcar, relata en sus memorias la historia más bonita jamás contada: la historia de su vida. Para ello, nos lleva desde París a la Melilla de comienzos del siglo XX, una Melilla exótica y cosmopolita atrapada en las guerras del Rif, pasando por una historia de amor de las que dejan huella.

Si tuviera que destacar algo de esta novela necesitaría 564 páginas, que son las que ocupa, porque todo, absolutamente todo me parece destacable. La delicadeza con la que trata la historia de amor entre Inés y Eduardo, la destreza a la hora de describir un contexto histórico tan complejo y la sutileza y perfección con la que acaba enlazando a todos los personajes me genera una profunda admiración.

Y alguna lagrimilla.

Pienso en la vida de Inés y todavía se me pone la piel de gallina.

Ojalá hubiera existido alguna vez alguien como ella, y ojalá estuviese viva. Le haría tantas preguntas.

“-Ya estoy curtida en dar sin recibir -respondí y Vidal apartó la mirada-. Pero aún conozco algo que duele más que no recibir gratitud… o afecto.

-¿Qué puede doler más? -Me miró con ojos entornados de extrañeza e interés.

Le respondí sosteniéndole la mirada:

-Que se pudran los cariños en el pecho”.

“Una guerra se empieza a perder cuando ya se da por ganada”.

¿Cuánto puede durar un beso? Aquel en el que Eduardo me dio todo su ser, entre sábanas tendidas que se agitaban empeñadas en envolvernos, aún hoy no ha terminado”

 

Tenía tantas ganas de terminarlo para saber el final, y me ha gustado tanto, que ahora estoy llena de pena por haberlo acabado. Quiero más. :____)

Sin duda, cuando pase un tiempo, volveré a leerlo.

Valoración: 10/10

La canción de los maoríes

la canción de los maoríesLa Canción de los Maoríes, de Sarah Lark, es la segunda parte de la trilogía de Nueva Zelanda de esta brillante escritora alemana residente en Almería.

Cuando terminé de leer En el País de la nube blanca supe que tenía que leer el siguiente. La historia de las señoritas Helen y Gwyn me había cautivado por completo y tenía la suprema necesidad de conocer cómo continuaban sus vidas.

Y, como ya suponía, la segunda novela no me defraudó. Esta vez se centra en las historias de Kura Marotrini y Elaine, dos de las nietecitas de las anteriores protagonistas. Unas vidas intensas y llenas de magia que cautivan a cualquiera desde el minuto uno. Adoro esa clase de novelas en las que no puedes parar de leer porque necesitas saber qué va a pasar, ésta es una de ellas. Y, si además vienen cargadas de emociones y envueltas en valiosa información sobre culturas lejanas y desconocidas, mejor que mejor.

Algunos de los personajes que aparecen en la trilogía existieron en realidad, entre ellos el gran amor de Gwyn, James McKenzie, que fue el Robin Hood de Nueva Zelanda. Podéis encontrar aquí más información sobre el personaje real: https://en.m.wikipedia.org/wiki/James_Mckenzie_(outlaw)

A algunos otros se les ha cambiado el nombre y sus características, y otros (la mayoría) son completamente ficticios.

Otro de los acontecimientos que marcan un antes y un después en la historia de este libro también sucedió, desgraciadamente, en la realidad. Hablo de la tragedia de las minas Brunner, que se llevó la vida de 65 mineros en 1896, como bien señala y refleja Lark en su novela. Haciendo llegar al lector el miedo, el desgarro, el dolor y la crudeza de aquellos días.

Tengo que decir que desde el minuto uno empecé a sentir debilidad por el personaje de Elaine, sin duda mi favorito. La ternura, la inocencia y la fuerza de una niña a la que la vida separa de su familia obligándola a crecer de repente.

La otra protagonista, Kura, es mucho más altiva y orgullosa, descrita como la diosa de todas las diosas y con tanto hombre a sus pies no ha conseguido ganarse mi corazoncito, aunque confieso que, conforme avanza la novela, he ido cogiéndole un poco más de cariño.

En definitiva, si ya has leído En el país de la nube blanca y, al igual que a mí, te encantó, no sé a qué esperas para leer La canción de los maoríes, volverás a enamorarte de Nueva Zelanda.

 

Valoración: 7,5/10

En el PAÍS de la NUBE BLANCA

Las navidades trajeron consigo esta maravillosa novela de Sarah Lark que ha conseguido transportarme a una Nueva Zelanda del siglo XXI llena de magia y emociones bonitas.

unnamed

Aunque posteriormente he leído muy  buenas críticas sobre ella, no tenía noción de su existencia cuando llegó a mis manos. En cualquier caso, es uno de los libros más bonitos que he leído últimamente. Hasta el punto de haberme sacado de un rinconcito oscuro de pereza literaria en el que me hallaba desde hacía unos meses.

Dicho de otro modo, 756 páginas leídas en 6 días aproximadamente. No puedo decir nada malo de ella, cabe destacar que es una trilogía (En el PAÍS de la NUBE BLANCA, La CANCIÓN de los MAORÍES y El GRITO de la TIERRA), aunque cada una de las novelas tiene su principio y su final. En cuanto las haya leído os comentaré las demás.

Se trata básicamente de una saga familiar que comienza con dos jovencitas londinenses en 1852; Gwyneira, de origen noble y Helen, proveniente de una vida mucho más humilde e institutriz de profesión.

Ambas toman rumbo a Nueva Zelanda en el Dublin y en los tres meses que dura el viaje logran forjar una amistad que conservarán el resto de sus vidas.

Gwyneira se ha prometido al hijo de un magnate de lana (al que no conoce) en una partida de cartas entre su padre y su futuro suegro. Helen, por su parte, tampoco conoce al que será su marido, sólo sabe que ha respondido a la solicitud de matrimonio de un granjero que vive al otro lado del mundo.

Poco tiempo después descubren que ambas familias se hayan enfrentadas por cuestiones del pasado que todavía desconocen y durante algún tiempo han de continuar su amistad prácticamente en secreto.

En esa nueva tierra aprenden a crecer y a sobrevivir a sus emociones, buscan el amor y la felicidad lejos del lugar que las vio nacer y a ratitos parecen encontrarlo, pero la vida no es un camino sencillo.

Es maravilloso crecer junto a ellas y conocer un lugar precioso del que tenía una noción más bien escasa. Aprender historia y geografía y viajar gratis. ¿Se puede pedir algo más? 

Supongo que los buenos libros no tienen una explicación rápida de por qué son buenos, están simplemente llenos de una magia que te atrapa desde el minuto uno y te introduce en un mundo que en nada se parece al tuyo. Si tengo que elegir un motivo de por qué me ha gustado tanto esta primera novela que leo de Sarah Lark, diría que ha logrado con creces desprenderme de mí misma durante las horas que permanecía leyendo. Desprenderme de mí misma encontrándome al mismo tiempo en pequeños instantes de las dos protagonistas.

Valoración: 8/10

 

 

Seda

Esta novela italiana de Alessandro Baricco publicada en 1996 llegó a mis manos gracias a mi amiga Tere (siempre que me apetece un buen libro le pregunto a ella). Y esta vez, tampoco falló.

seda

Qué puedo decir de Seda, supongo que, como las grandes cosas de la vida, es una novela que no puede ser descrita, ni siquiera hablando de su argumento. Una novela corta, de apenas 128 páginas y una historia que, contada por cualquiera podría parecer de lo más corriente: el amor entre los repetidos viajes a Japón de un comerciante francés del siglo XIX, Hervé Joncour, para abastecer con huevos de gusano de seda la industria textil de su pueblo.

En este caso, la cuestión no es qué cuenta, la cuestión es cómo. La poética narrativa seguida por Baricco va mucho más allá de las simples palabras, escritas con tal suavidad que parecen hechas con la propia seda. Sigue un ritmo tranquilo, pausado, sereno, que me hizo entrar en esa calma incluso después de haber concluido su lectura. Seda es una sucesión de imágenes en la memoria del lector, es el amor descrito sin palabras. No debe leerse, sino bailarse, porque esta obra es música.

A través de los distintos viajes que realiza el protagonista, el autor introduce temas tan transcendentales como el amor o la infidelidad, incluso el inconformismo propio de una vida vacía, la espera y la esperanza tan propia de ella, así como la desesperanza, sin olvidar esa pincelada de exotismo japonés que invade de magia la lectura. Y, por supuesto, la sensualidad, sin ella, no existiría Seda.

Los personajes son descritos de forma muy breve y sutil, lo que incrementa la necesidad de desarrollar doblemente la imaginación y viajar con ella.

Es una novela que desprende un calorcito inconfesable, de las que ya no quedan. De las que, con una segunda y tercera lectura, te regala sensaciones nuevas. Ha sido traducida a diecisiete idiomas, en España ha superado las cuarenta ediciones. Su autor, licenciado en filosofía, ha escrito otras novelas antes y después de Seda, pero ninguna logró tanto éxito como ésta.

Si aún no la conoces, ¡corre a por ella!

Valoración: 8/10

Cambio mis tacones por las ruedas de un tractor

Paseando entre los estantes de libros de una tienda de un centro comercial cualquiera di con este título y no supe quedar indiferente. Quizás porque yo también cambiaría mis tacones, o quizás porque ya los cambie, o quizás simplemente porque es un título llamativo donde los haya.

Y lo cierto es que no soy muy dada a este tipo de novelas romanticonas de primer grado, pero… No sé.

tacones1.jpg

El caso es que me hice con él.

Y, una vez con el libro entre las manos, comprobé que se trataba de una historia autobiográfica; que su escritora, Ree Drummond, era una conocida bloguera de cocina admirada por su autocrítica y su humor, que un buen día decidió escribir un libro en el que contar la historia de cómo conoció al amor de su vida.

Ree explica en el prólogo que la idea surgió hace algunos años, tomando notas sin mucho sentido de aquellos días en los que conoció a su marido. Sin embargo, habiendo llegado apenas a la mitad del primer capítulo, guardó todos sus apuntes en un cajón. Fue un tiempo después, cuando en un ataque de repentina creatividad decidió retomarlo e ir publicándolo en su blog por episodios. Conforme fue viendo el éxito que la historia iba tomando entre sus seguidores, continuó con ella hasta determinar la publicación de todo aquello en un libro.

Y bien, la historia es sencilla y de lectura rápida: Ree Drummond vuelve temporalmente a su pueblo natal después de la universidad, allí conoce de forma completamente casual al que ella llama el hombre Marlboro, en la barra de un bar: un vaquero de los de verdad, con sombrero y botas de tacón alto para afirmarse en los estribos. Entonces ocurre lo que popularmente se conoce como un flechazo.

Por aquel entonces, Ree mantenía una relación vacía pero estable con un joven de California. De pronto, se da cuenta de que no quiere volver a verle y decide apostar todo a una sola carta por su vaquero. El misterioso hombre Marlboro vive en un rancho familiar a sólo una hora de la casa de sus padres, sus vidas no podían ser más diferentes. Y todo su esquema configurado de planes de futuro en Chicago se veía reducido a una nueva y desconocida improvisación: ahora debía aprender a ser una vaquera.

“Durante esos días conocí a un vaquero que llevaba Wranglers y cuyos ojos, azules como el hielo, me hicieron perder el mundo de vista. Sin poder resistirme, cancelé la mudanza a Chicago, me casé con el vaquero, tuvimos hijos y me encontré persiguiendo vacas por el porche de mi casa, perdida en mitad de la nada”.

Qué puedo comentar de esta historia, obviamente no es la novela de mi vida ni se acerca a una de las mejores, pero es realmente entretenida y se lee rápido. El relato es cuanto menos curioso y le despierta el carácter romántico a cualquiera. Perfecta para un viaje largo o un domingo por la tarde, y para amenizar cualquier tipo de espera.

 

“No sé cuánto tiempo estuvimos allí, dándonos nuestro primer beso. Lo que sí sé es que cuando el beso terminó, se llevó por delante mi vida tal como la había conocido hasta entonces.

Pero yo aún no lo sabía”.

“Y, por primera vez en mi vida, a pesar de mis creencias sobre el feminismo, la independencia y la autonomía emocional sabía que estaría incompleta sin él.

Ése sí que fue un momento aterrador”.

 

Y yo, como soy una ñoña empedernida y para no perder las buenas costumbres, he subrayado los párrafos bonitos, que domingos tontos tenemos todos…

Valoración: 6/10

Lolita

lolita

“Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo-li-ta.

Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, cuando estaba derecha, con su metro cuarenta y ocho de estatura, sobre un pie enfundado en un calcetín. Era Lola cuando llevaba puestos los pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. pero en mis brazos fue siempre Lolita”.

 

Aquí tenemos a “Lolita”, la que ha sido mi compañera durante las Navidades y de la que tengo que decir que, pese al escabroso y complicado tema tratado, me ha dejado muy buen sabor de boca.

La historia está contextualizada en los años en los que fue escrita, los 50: Lolita es una niña caprichosa de doce años, bastante malcriada y consentida que vive con su madre, la viuda Charlotte Haze, en Estados Unidos. Cuando apenas tiene doce años, aparece en sus vidas el profesor Humbert Humbert; un francés llegado de la vieja Europa tras su divorcio.

Humbert es un cuarentón con una distorsionada y repugnante visión de la realidad desde la infancia: vive obsesionado con las niñas apenas preadolescentes desde que perdió a su primer amor, Annabel, repentinamente y para siempre. Tenía doce años. (Casualmente, los mismos que Lolita).

“Nínfulas” es el término que Humbert emplea para referirse a estas niñas por las que se siente perdidamente atraído. Pero esta simple atracción, nunca llevada más lejos, se convierte en algo mucho más fuerte cuando conoce a la pequeña Lo.

Inmediatamente, surge la necesidad de pasar con ella todo el tiempo, hace lo posible por conseguir ser inquilino de una de las habitaciones de la casa de la señora Haze. Y, con el tiempo, consigue contraer matrimonio con ella, con el único objetivo de permanecer siempre cerca de Lolita.

Lolita es muy consciente de la atracción que el profesor siente por ella y se aprovecha de la situación, se divierte con él, saca partido de esa debilidad y, cuando, por desgracia, su madre muere accidentalmente y es Humbert quien debe hacerse cargo de ella, Lolita inicia un juego complicado de seducción al que el profesor no sabe negarse: ella siempre se sale con la suya.

Aquí empieza una aventura, viviendo de motel en motel por todo Estados Unidos, en la que el autor, Vladimir Nabokov, sabe atrapar muy bien al lector hasta un final inesperado que, por supuesto, no pienso contar.

Lolita es una novela que ha levantado polémicas desde antes de su publicación, el autor comenta en las últimas páginas que ninguna editorial quería hacerse cargo de ella. Hablamos de unos años difíciles y de un tema aún más complicado. El libro trata muy de cerca la sexualidad y la atracción hacia las niñas, un asunto tabú y peliguado, especialmente a mediados del siglo pasado.

De hecho, la primera edición, que fue publicada en París en 1955, en la versión original inglesa, fue prohibida en Francia e Inglaterra y no pudo ser publicada en Estados Unidos hasta tres años más tarde.

¿Mi opinión? Es un libro que no debe faltar en ninguna biblioteca.

Valoración: 8/10